El dolor de rodilla es una queja común por la que se consulta a los médicos. ¿Qué causa el dolor y cómo puedes ayudarte cuando ocurre? No hay una respuesta clara porque las articulaciones de la rodilla pueden sufrir diferentes tipos de lesiones por diferentes motivos. Uno de estos motivos (y muy común) es la aparición de artrosis. Hoy te contamos en detalle sobre la artrosis de la articulación de la rodilla: cuáles son sus causas, tipos, síntomas y signos, hablaremos de métodos de tratamiento y prevención.
Tipos y causas de la enfermedad.
La osteoartritis de la articulación de la rodilla o gonartrosis es una lesión predominantemente no inflamatoria que, con el tiempo, provoca la destrucción del cartílago articular, la deformación de la rodilla y una libertad de movimiento limitada. La enfermedad tiene dos formas principales:
- primario – ocurre debido a un defecto congénito de la articulación;
- secundario: ocurre como resultado de otras enfermedades o lesiones.
La forma primaria comienza a desarrollarse en la infancia o la adolescencia y se produce por una formación incorrecta de las superficies articulares o ligamentos. Al caminar, dicha articulación está sometida a una carga desproporcionada con respecto a sus capacidades, lo que conduce a cambios degenerativos.
El desarrollo de una forma secundaria de patología puede conducir a:
- Lesiones: fracturas de los huesos de las piernas, hematomas y dislocaciones de la rodilla, acompañadas de daños en las partes óseas y cartilaginosas de la articulación y sus ligamentos. En este caso, se desarrolla artrosis postraumática de la articulación de la rodilla.
- Operaciones para extirpar el menisco, ya que provocan una alteración de la estructura integral de la rodilla y su rápido desgaste.
- La carga desproporcionadamente alta en las piernas a la que suelen estar expuestos los deportistas.
- El exceso de peso también provoca osteoartritis, ya que provoca una presión excesiva del peso corporal sobre el cartílago articular de la rodilla.
- La artritis es una inflamación de las articulaciones. La artritis prolongada se acompaña de la formación de líquido en la cavidad articular y con el tiempo puede complicarse con osteoartritis.
- Trastornos metabólicos que conducen al depósito de sales en las cavidades articulares.
- Otros factores y enfermedades que se asocian a largo plazo con calambres en los músculos de las piernas o en los vasos sanguíneos.
- Operaciones pospuestas.
El proceso patológico puede ser unilateral o bilateral. La osteoartritis unilateral (por ejemplo, de la rodilla derecha) es más probable que se desarrolle como resultado de una lesión y la osteoartritis bilateral debido a la obesidad.

Síntomas característicos
La osteoartritis de la articulación de la rodilla se desarrolla gradualmente, a veces precedida por una fase inicial que dura meses o años, durante la cual no hay síntomas evidentes (como dolor intenso y deformidad visible), pero de vez en cuando aparecen molestias en las rodillas.
Las mujeres más afectadas son mujeres mayores de 40 años que padecen sobrepeso y padecen varices como agravante.
El desarrollo de la gonartrosis pasa por varias etapas:
- La fase inicial puede durar meses y, a veces, años. Una persona sufre regularmente dolor de rodilla, especialmente al dar los primeros pasos después de levantarse por la mañana y al subir y bajar escaleras.
- En la segunda etapa, el dolor se vuelve más intenso y aparece con todos los movimientos, lo que se acompaña de un característico crujido. Se puede acumular líquido en la cavidad articular y se puede notar una deformación incipiente en el examen. La amplitud de movimiento de la rodilla afectada disminuye.
- La tercera etapa se caracteriza por un dolor que no desaparece ni siquiera con el reposo. A menudo, el malestar aumenta antes de que cambie el tiempo. En este punto, las articulaciones han perdido en gran medida su función: las piernas apenas pueden doblarse en la zona de las rodillas o no pueden extenderse por completo. La marcha cambia: se vuelve “contoneada” o con las piernas medio dobladas. La deformidad de la rodilla es grave: las piernas se doblan y adoptan forma de O o X.
Los síntomas de la artrosis postraumática de la articulación de la rodilla se desarrollan más rápidamente. Como resultado de la lesión, se produce dolor e hinchazón en el área de la rodilla. Este dolor acompaña constantemente a la persona y aumenta después del esfuerzo físico. Esto se acompaña gradualmente de una sensación de tirantez y rigidez en la rodilla. A veces, en esta forma de la enfermedad, desde los primeros síntomas hasta cambios irreversibles, solo se necesitan unos meses.

Tratamiento de la gonartrosis
El alcance del tratamiento depende del estadio de la enfermedad y de la gravedad de la lesión. Sin embargo, dado que la enfermedad es crónica, solo se puede lograr la remisión a largo plazo (un período de descanso durante el cual las manifestaciones de la patología son mínimas o ausentes). Si al mismo tiempo es posible eliminar la causa de la artrosis de la articulación de la rodilla en las primeras etapas (por ejemplo, reduciendo el peso corporal), es posible una recuperación casi completa.
Objetivos del tratamiento de la gonartrosis:
- eliminar el dolor,
- si es posible, restaurar el cartílago y los ligamentos dañados,
- Aumentar el rango de movimiento en la articulación.
Métodos de tratamiento:
- terapia con medicamentos,
- masajes y terapia manual,
- procedimiento quirúrgico,
- Terapia reconstituyente (fisioterapia, fisioterapia y otros métodos).
Sólo un médico puede elegir los medicamentos adecuados; En ningún caso no los recete usted mismo. Su acción principal está dirigida a:
- Elimina los síntomas de la artrosis de la articulación de la rodilla: alivia el dolor y la inflamación. Para ello, se prescriben los medicamentos adecuados, incluidas hormonas que se inyectan en la cavidad articular.
- Mejorar el suministro de sangre a la zona afectada. Está aportado por principios activos que alivian los espasmos vasculares y relajan los músculos.
- Restauración del tejido cartilaginoso. Para ello, se prescriben medicamentos que nutren y restauran el cartílago.
La manipulación manual y el masaje alivian el dolor, relajan los músculos espásticos cerca de la rodilla afectada, ayudan a aumentar el rango de movimiento, corrigen la posición de los huesos y aumentan la circulación sanguínea.
En caso de daño avanzado e irreversible, la artrosis de rodilla se trata con un método radical: prótesis, es decir, la implantación de una prótesis metálica para reemplazar la articulación destruida. Este es hasta ahora el único método que ofrece la posibilidad de una recuperación completa. Sin embargo, las endoprótesis tienen una vida útil limitada y luego deben ser reemplazadas. Dado que los costes de este tipo de operaciones son muy elevados, este método de tratamiento aún no se ha generalizado.
La terapia de rehabilitación incluye fisioterapia, fisioterapia (ejercicios con cargas y equipos especiales), fisioterapia y tratamientos de spa.
Los métodos ortopédicos tienen como objetivo aliviar el dolor de rodilla: bastones, ortesis, etc. que facilitan la marcha (se utilizan si es necesario).
Hay muchas recetas populares de diversos ungüentos y compresas a base de hierbas, bilis medicinales y vendajes calientes hechos de lana natural. Básicamente, el efecto de estos métodos está dirigido a aliviar el dolor y eliminar los síntomas principales.
Medidas de prevención
Hay muchos factores que intervienen en la prevención de la artrosis de rodilla:
- Dieta equilibrada: La dieta debe contener una cantidad suficiente de proteínas, vitaminas y microelementos.
- Luchar contra un estilo de vida poco saludable y eliminar los malos hábitos.
- Normalización del peso.
- Actividad física adecuada.
- Prevención de lesiones durante la práctica de deportes y levantamiento de cargas pesadas.
Lo más importante a la hora de detectar una patología como la artrosis de rodilla es no permitir que la enfermedad progrese, ya que sus etapas avanzadas provocan discapacidad. Sin embargo, si dirige todos sus esfuerzos al tratamiento y la prevención de manera oportuna, antes de que se pierda el tiempo y los síntomas se vuelvan insignificantes, existe la posibilidad de un alivio completo de la enfermedad.
























